Lo primero que tengo que decir es que esta receta no la he hecho yo, pero estoy encantada de que esté aquí. Tampoco la he probado, pero doy fe de que esta buenísima. Esta receta la hacia hace muchos años mi abuela, mi padre le pedía a mi madre que le hiciera la menestra como su madre. Cuando llega esta época, época de espárragos, mi hermano y mi padre se van al campo a buscarlos. Luego mi madre se mete en la cocina a hacer la receta. Esta vez se ha llevado la llave de espárragos a su casa y ha hecho la receta según mi madre le ha explicado. Habéis escuchado bien, por las tierras extremeñas se llama llave de espárragos a la porción de espárragos que va desde el dedo pulgar al meñique con la mano semiabierta, vamos una buena cantidad.
Bueno no me enrollo más.
Ingredientes:
- 4 patatas medianas
- 1 bolsa 300 gr espinacas frescas dados cogelados
- Una llave de esparragos trigueros o en su defecto un manojo
- 2 dientes de ajo
- Clavo
- 1 pringada (rebanada de pan frito)
- Una pizca de pimentón dulce de la Vera
- Una nuez
- Una hoja de laurel
- 1 pastilla caldo de carne
Preparación:
Se cortan las patatas como para tortilla sazonando a gusto y se fríen apartándolas.
Se
pican los espárragos con los dedos comenzando por la punta de los
tallos y descartando el resto cuando se doble y no se rompa claramente.
Se sofríen con un poco de aceite en una cazuela y se añaden las
espinacas a final para saltearlas.
En
un mortero se añade 2 dientes de ajo ya fritos, 2 clavos, 1 pringada
(rebanada de pan frito), una pizca de pimentón dulce de la Vera, una
nuez, una hoja de laurel y 1 pastilla caldo de carne, además de un poco
de agua para poder triturar mejor.
Se
incorpora a la cazuela con las espinacas y espárragos las patatas y la
mezcla del mortero y se deja a fuego lento removiendo de vez en cuando
unos minutos.
El toque amargo de los espárragos con la patata y la espinaca hacen que este plato tradicional en esta época sea irresistible.
Espero que os guste. Yo me he puesto morao.